Propagación exterior de incendios en edificios (V)

V. Solución de protección contra incendios para fachadas ventiladas

La protección contra incendios debe seguir las siguientes reglas básicas:

  • Que los materiales sean mayoritariamente no inflamables.
  • En caso de incendio, la evacuación de las personas esté asegurada y protegida en el tiempo suficiente.
  • Que la propagación del fuego y la cantidad de daño permanente sea lo menor posible, sobre todo en la parte estructural, que debe mantener su estabilidad el tiempo suficiente para poder acometer las labores de evacuación y extinción del incendio.

Las posibles soluciones para evitar este tipo de incidentes serían: utilizar aislamientos térmicos no combustibles y/o instalar barreras cortafuego (controlando específicamente su instalación). Por ello, desde Grupo Geonor recomendados la instalación de barreras cortafuego entre plantas, además de otras medidas que les explicaremos en la propuesta de rehabilitación que nos soliciten. Es una práctica habitual en otros países europeos para reducir la propagación exterior de un incendio (Alemania, Francia o República Checa), pero en España vamos más despacio con la adecuación de las normativas que regulen todo ello. Estas barreras cortafuego en situación normal permiten que la cámara se mantenga ventilada y solo en caso de incendio interrumpan eficazmente la propagación vertical del fuego. Esta combinación de materiales y barreras cortafuego en edificios de gran altura con fachadas ventiladas dotan al edificio de mayor seguridad, teniendo dos opciones:

Las condiciones de reacción al fuego de las fachadas son también aplicables a los cerramientos ligeros y a los petos y defensas de las terrazas, así como a las celosías y protecciones solares de fachada.

Ensayo barreras cortafuegos

Barreras cortafuegos

Las reglamentaciones europeas contempladas para las fachadas ventiladas requieren para su diseño la existencia de barreras cortafuegos que limiten el efecto chimenea. Este efecto chimenea es el verdadero origen de la propagación en los casos de incendios en fachadas ventiladas en edificios en altura, independientemente del material aislante que recubra la fachada, como se demuestra en varios casos de incendios como en:

En ambos casos no existían esas barreras cortafuegos, el aislamiento era lana mineral y el revestimiento exterior era un composite euroclase E a base de aluminio y plástico.